Editorial de la Revista de Reumatología, adaptado para pacientes

   

Significado e Importancia de Estudiar a las

Personas con Hiperlaxitud Articular

 

 

 

El tener Hiperlaxitud Articular (HA) sin síntomas, es una buena cualidad, pero si hay síntomas debidos a esta condición (dolor articular, crujidos articulares, tendinitis, bursitis, subluxaciones recurrentes, hematomas, hernias, várices precoces, prolapso rectal o uterino), se trata de una enfermedad llamada Síndrome de Hiperlaxitud Articular (SHA). La verdadera frecuencia de la HA es difícil de establecer, ya que varía con la edad, sexo y raza, siendo mayor en niños, mujeres y en las razas orientales. Por lo general se estima que afecta entre el 10% y 15% de la población de países occidentales (usando el score de Beighton). Ahora preferimos hablar de Ehlers-Danlos tipo III, en vez de Síndrome de Hiperlaxitud Articular (SHA) ya que el término”hiperlaxitud” es tomado por los pacientes y por los médicos como una condición benigna, sin darse cuenta de que es una enfermedad que puede tener problemas musculo-esqueléticos y de otros órganos.

 

El SHA es extremadamente frecuente en Chile y en países latinos y a pesar de ello, por lo general no es diag­nosticado. Es probablemente la causa más frecuente de dolor en Reumatología. El score de Beighton sirve para dar una idea de la hipermovilidad articular, pero es insufi­ciente para el diagnóstico del SHA. El criterio de Brighton validado por Grahame (1998) ha venido a facilitar este diagnóstico. Recientemente, usando sistemáticamente este criterio, se ha encontrado el SHA en el 45% de las Clínicas Reumatológicas en Londres y en una cifra mayor aún en Santiago de Chile. Nuestro porcentaje es de 80%, debido a la alta frecuencia de hiperlaxitud en la población chilena (39%), lo que unido a  que nuestra clínica es un centro de referencia de estos enfermos,  explicaría tan inusitada frecuencia.

 

Es necesario poder diferenciar los distintos tipos de Alteraciones Hereditarias de la Fibra Colágena, puesto que las posibles complicaciones varían de un cuadro a otro.  El SHA por ahora se clasifica como una forma frustra de las otras AHFC, ya que tiene características de todas ellas, aunque en menor grado. Ver tabla.

 

Es conocido el hecho que en el síndrome de Marfan puede haber dilatación o ruptura de la arteria aorta, neumotórax espontáneo (ruptura espontánea del pulmón) y osteoporosis. El neumotórax espontáneo se puede ver también en el SHA de tipo marfanoide y en el Ehlers-Danlos Vascular (SEDV). En la Osteogénesis Imperfecta por lo general hay escleras azules y el principal problema son las múltiples fracturas desde la niñez.

 

Tabla.  Alteraciones Hereditarias de la Fibra Colágena (AHFC) *

 

I.-      Formas Clásicas:

 

A.-  Síndrome de Ehlers-Danlos ( SED).

                       ·        Síndrome de Ehlers-Danlos Clásico o SED tipo I - II.

                       ·        Síndrome de Ehlers-Danlos Hipermovible o SED tipo III.

                       ·        SED Vascular o SED tipo IV.

                       ·        SED Oculo-Escoliótico o SED tipo VI.

                       ·        SED tipo Artrocalasia (dislocación congénita de caderas).

                       ·        SED tipo Dermatoparaxis (gran laxitud y extrema fragilidad de   la piel).

B.-  Síndrome de Marfan (SMF). 

C.-  Osteogénesis Imperfecta (OI). 

 

II.- Forma Frustra:

                    ·        Síndrome de Hiperlaxitud Articular (SHA).

 

 

Si en Chile la hiperlaxitud articular existe en el 39% de la población y el dolor músculo-esquelético en el SHA es la causa más frecuente de dolor en Reuma­tología, es muy probable que en nuestras clínicas reumatológicas por lo menos el 50% de los enfermos tenga SHA, solo o asociado a una artritis. En el 15% de nuestros 1.226 casos de SHA, ha existido una artritis asociada. El SHA es para la mayo­ría de los autores, lo mismo que el antiguamente llamado SED tipo III. Por un tiempo se le llamó SHA Benigno, con relación al SED Vascular, que es más grave. El SHA no es benigno, ya que puede ocasionar muy mala cali­dad de vida, complicaciones importantes e incluso puede llegar a ser incapacitante. Además de dolores músculo-esqueléticos puede haber compromiso de otros órganos, debido a la fragilidad de los tejidos (alteraciones de la piel, miopía, hematomas, hernias, várices, discopatías, etc.) Es importante hacer una densitometría a todos los enfermos con SHA, sin importar la edad, ya que hemos encontrado que el 19% de hombres y mujeres menores de 30 años tienen osteopo­rosis. En este mismo grupo etario encontramos Disauto­nomia (fatiga crónica, mareos y a veces desmayos) en el 40% de los hombres y 72% de las mujeres. Lo importante es que la Disautonomia, que produce muy mala calidad de vida, responde muy bien al tratamiento. En el SHA hay mala respuesta a los analgésicos inyectables locales, como la anestesia dental. Además se suele encontrar alteración de la propiocepción, es decir, el enfermo no sabe exactamente la posición de la articulación (por ejemplo si le movemos el dedo gordo del pie hacia arriba, puede que crea que está hacia abajo), lo que influye en el tratamiento de kinesiterapia.

 

Es frecuente que veamos enfermos con artralgias (dolores articulares) que realmente tienen SHA, a los que por tener exámenes de laboratorio en valores limítrofes se les ha diagnosticado Lupus Eritematoso, Artritis Reumatoidea o Artropatía Soriática sin soriasis. En enfermos con dolor de espalda, entesitis (inflamación en el lugar de inserción del tendón en el hueso), costocondritis y criterio de Brighton(CB) positivo, el diagnóstico diferencial de SHA versus pelviespondilopatía (artritis reactivas) puede ser difícil. El CB se usa para confirmar el diagnóstico de SHA. Hay que recordar que la Xeroftalmia (ojos secos) y Xerostomia (boca seca) no sólo se ven en el Sjögren (que es una forma de artritis con ojos y boca secos), sino también en el SHA, debido al trastorno del sistema nervioso autónomo (involuntario), que suele existir en estos enfermos. La acrocianosis (manos rojo-violáceas), que es frecuente en el SHA, debida a alteración vascular periférica, se suele confundir con el fenómeno de Raynaud (dedos blancos con el frío), el que existió sólo en el 2% de nuestros enfermos con SHA. Es frecuente que estos enfermos tengan depresión, ansiedad, crisis de pánico o/y fobias, ya que estas condiciones se heredan a veces conjuntamente con la Hiperlaxitud (Bulbena). Hay muchos enfermos diagnosticados como Fibromialgia que en realidad son SHA, ya que en ambos cuadros hay artralgias, mialgias, puntos dolorosos o entesitis, colon irritable, reflujo, fatiga crónica y exámenes de laboratorio normales. Es mi opinión de que la Fibromialgia es parte del SHA. Creo que para estos enfermos el diagnóstico de SHA es mejor que el de Fibromialgia, ya que el SHA es una enfermedad genética, un problema orgánico y no sólo un problema emocional, como lo implica el diagnóstico de Fibromialgia.

 

El desconocimiento de la importancia del Síndrome de  Hiperlaxi­tud Articular (SHA) es una realidad generalizada. Para la mayoría de los médicos y del público en general se trata de una curiosidad o “un juego de niños” o “un acto circense” y no de un problema médico potencialmente serio. Ya en el año 2001 Grahame escribió un editorial titulado: “Ya es tiempo de que se tome seriamente la hipermovilidad arti­cular”, y en ese mismo año, en un estudio de los reuma­tólogos de Inglaterra, notó que la gran mayoría de ellos desconocía este síndrome. La revista Arthritis & Rheu­matism ha publicado sólo un trabajo (el nuestro 1) sobre el Síndrome de Hipermovilidad Articular, lo que indica que el SHA es también desestimado en EE.UU.

 

Las razones de esta falta de interés mundial son múl­tiples: a los pacientes se les diagnostican problemas pun­tuales como tendinitis, bursitis, subluxaciones, sin darse cuenta de que padecen de un cuadro más complejo lla­mado SHA. Si se reconoce que el enfermo tiene hiper­laxitud, no se pone atención a su significado ni a sus posibles complicaciones. La muy alta frecuencia de hipermovi­lidad articular, la falta de conocimiento de que ella está relacionada a daño de múltiples órganos, además de que el cuadro clínico no es dramático, de que no hay signos infla­matorios y de que no existen exámenes de laboratorio, ni signos radiológicos típicos y de que existe la sensación de que el tratamiento no es efectivo, hace que los médicos no se interesen en el diagnóstico de estas afecciones. Los reumatólogos al igual que los estudiantes de Medicina, no han sido entrenados en cómo examinar al enfermo hiper­laxo y la mayoría de los reumatólogos no conocen o no usan los criterios diagnósticos que permiten reconocer a estos enfermos. El tener hojas impresas con el criterio de Brighton para el SHA y el criterio de Villefranche para el SEDV y usarlas en enfermos para ver si cumplen dichos criterios, nos ha facilitado a nosotros el diagnóstico de esta patología.

 

En el SED Vascular (SEDV) o SED tipo IV es imprescindible tener el diagnóstico antes que aparezca una complicación arterial grave, la que puede ser fatal. El cono­cer el diagnóstico con anterioridad puede salvar la vida del enfermo. Es menos frecuente, pero más grave que el SHA. Como también tiene herencia autosómica dominante, se le debe sospechar cuando se sabe que algún familiar  lo padece. Es importante saber de que las complicaciones arteriales graves, a veces fatales, ocurren en el 25% antes de los 20 años de edad y el 80% antes de los 40 años. Igualmente, es importante recordar que los enfermos con SEDV no son muy laxos, de modo que si una persona tiene marcada laxitud articular lo más probable es que no tenga SEDV. Por lo general sólo tienen hiperlaxitud de los dedos.

 

Creemos que el mayor conocimiento de estas enfer­medades por el público y por los médicos redundará en una mejor calidad de vida de los enfermos, facilitará el diagnóstico y mejorará la prevención y tratamiento precoz de las complicaciones generales y en especial de la Osteoporosis, Disautonomia y de las rupturas arteriales y de órganos.

 

 

*  Hay que diferenciar éstas enfermedades de las llamadas “enfermedades del colágeno”, como la Artritis Reumatoidea, el Lupus, etc., que son más bien enfermedades de la célula colágena.

 

 

 

 

Dr. Jaime F. Bravo                                      

Reumatología – Osteoporosis - Hiperlaxitud Articular

www.reumatologia-dr-bravo.cl             

 

 

 

Adaptado para pacientes, de la Revista Chilena de Reumatología 2008; 24(1):4-5. 

 

Referencia:  1 Bravo JF, Wolff, C. Arthritis Rheum  Vol.54, No 2,   February   2006, pp 515-523. 

 

17 de Septiembre del 2008

Revisado: 5 de Mayo del 2009