FIBROMIALGIA Y SINDROME DE HIPERLAXITUD ARTICULAR (SHA) 1
(Escrito en lenguaje para pacientes)
La
Fibromialgia (FM) y el Síndrome de Hiperlaxitud Articular (SHA) son dos
enfermedades musculo-esqueléticas que presentan características similares, por
lo que es difícil diferenciarlas. Mary Ann Fitzcharles 2 que es una
autoridad en FM, nos recuerda de que no se conoce el mecanismo del dolor en la
FM y encuentra que hay relación entre la FM y el SHA. Según esta doctora,
habría una creciente evidencia de que por lo menos un subgrupo de enfermos con
dolor musculo-esquelético o con FM son hiperlaxos. Acasuso 3, en
España, ha escrito sobre nuevas perspectivas de la FM. Según él, hay falta de
acuerdo entre los investigadores hasta donde se pueda decir si la fatiga crónica,
la FM y otras condiciones, sean similares o hasta idénticas. Es muy posible que
muchos enfermos con FM en realidad sean SHA, ya que este diagnóstico es poco
conocido por los médicos, no sólo en Chile, sino en la mayoría de los países. En
mis 30 años en USA yo hacía el diagnóstico de Fibromialgia todos los días y
ahora hago este diagnóstico muy ocasionalmente. Desde mi vuelta a Chile hace 10
años, he visto más de 1.500 casos de
SHA, con lo que hemos adquirido la experiencia necesaria para diagnosticar con
seguridad esta enfermedad. En este artículo discutiremos la relación entre
estas dos condiciones.
¿QUÉ
ES LA FIBROMIALGIA?
FM
significa dolor en los músculos y tejidos conectivos fibrosos, como ligamentos
y tendones. Afecta principalmente los músculos y a sus uniones con el hueso. A
pesar de que además se siente como una enfermedad de las articulaciones, no es
una forma verdadera de artritis y no causa deformaciones de éstas. Es una de
las causas más frecuente de consulta en
reumatología (10 a 20% de los enfermos en Chile) y existe en el 4% de la
población de EE.UU..
La
FM es una enfermedad crónica que se caracteriza por un dolor
músculo-esquelético generalizado y en el 66% de los casos está asociada a la
Fatiga Crónica. La causa exacta del
problema es desconocida, pero se sabe que la combinación de distintos factores
puede provocarla, como las situaciones estresantes, traumas físicos o
emocionales y cambios hormonales. Los dolores son muy variables, el estrés y el
frío producen mayor rigidez en las articulaciones y tendones, mientras que el
ejercicio, sueño profundo y calor relajan, disminuyendo el dolor.
En
el pasado no se tenía evidencia clínica de que existiera esta enfermedad, sólo
se trabajaba con las descripciones de los síntomas que daban los pacientes con
FM; por esta razón, por mucho tiempo se creyó que la FM no existía como una
condición o que no era importante. Sin
embargo, en los últimos años se han establecido
guías más definidas para ayudar al diagnóstico. El Colegio Americano de
Reumatología (ACR) creó un criterio para el diagnóstico de la Fibromialgia en
1990 4, pero que en realidad es muy vago y se basa en una historia
de dolores generalizados que abarcan varias partes del cuerpo y en la presencia
de por lo menos 11 de 18 puntos dolorosos (figura 1). Además este criterio no fue diseñado para ser aplicado a
pacientes individuales, sino para estudios epidemiológicos. Debido a esto, es
que más de la mitad de los pacientes diagnosticados clínicamente de FM no
cumplen este criterio. Además según Clauw 5 el 20% de las artritis
tienen criterio de FM positivo. Crofford 6 estudiando el criterio de
la FM de la ACR una década después de ser implementado, estima que éste no
capturó la esencia del Síndrome de FM, ya que sólo considera el dolor y no
otros síntomas importantes como la fatiga, la alteración de la memoria y sueño,
el estrés y la depresión.
¿QUÉ ES EL SINDROME DE HIPERLAXITUD ARTICULAR (SHA)?
El SHA es una
forma frustra de las Alteraciones Hereditarias de la Fibra Colágena (AHFC) 7
clásicas, como el Ehlers-Danlos, el Marfan y la Osteogénesis Imperfecta, con
los cuales comparte muchos síntomas aunque en menor grado.
En algunas
personas la hiperlaxitud se acompaña de
debilidad de los tejidos debido a una alteración hereditaria del
colágeno, lo que produce síntomas recurrentes tanto del aparato locomotor
(dolores articulares, bursitis, tendinitis, subluxaciones articulares, dolor de
espalda, etc.) como de otros tejidos: prolapso uterino o rectal, hernias
abdominales, venas varicosas, hemorroides, piel delgada (transparente) con
estrías, fragilidad capilar y mala cicatrización, prolapso de la válvula
mitral, miopía, párpados caídos, etc.
Actualmente para
muchos autores, el SHA es lo mismo que el Síndrome de Ehlers-Danlos (SED)
Hipermovible (antiguamente llamado SED tipo III). Algunos de estos enfermos con SHA (15%) son jóvenes altos y
desgarbados (hábito marfanoide). Debido a la alteración del colágeno, es frecuente que las mujeres con SHA tengan
escleras celestes y no blancas como es normal, lo que en los hombres es menos
notorio. Alrededor del 30% de los SHA tienen fatiga crónica (Disautonomia) 8
debida a hipotensión arterial, por alteración de la pared colágena de las venas
y de una alteración del sistema nervioso autónomo (simpático-vagal) asociado. Esto
es más frecuente en personas jóvenes y en nuestro estudio de 1226 pacientes con
SHA, se encontró Disautonomia en el 72% de las mujeres y en el 40% de los hombres,
menores de 30 años de edad.
EL
DOLOR EN EL SHA Y EN LA FM
El
dolor es el síntoma más prominente tanto en la FM como en el SHA. Generalmente,
se siente en todo el cuerpo. Puede empezar en una región, como el cuello y los
hombros, y después de un período de tiempo se esparce. El dolor por lo general
es difuso, recurrente y migratorio y no sigue patrones anatómicos. Puede ser de
tipo tendinitis (entesitis=inflamación del sitio de inserción del tendón en el
hueso), bursitis o afectar a las articulaciones (artralgias) o a los músculos
(mialgias).
Algunos
términos comúnmente utilizados para describir el dolor en la FM son: dolor ardiente, quemante, como hormigueo,
irradiado, inflamado. Varía con la hora del día, el nivel de actividad, el
clima, los patrones de sueño y del estrés o tensión. La mayoría de las personas
con FM, describen su condición como si tuvieran gripe, con un dolor muscular
persistente; algunas personas llegan a tener un dolor muy severo. El dolor a
veces es peor con la actividad.
Tanto
la FM como el SHA se caracterizan por
tener artralgias, mialgias, entesitis, rigidez matinal de las manos o
generalizada, aumento de volumen difuso de las manos y de los pies y fatiga
crónica. Cuando se les hace un examen físico general, a las personas con FM o
con SHA, éste resulta normal y se ven saludables, sin embargo un examen más
detallado de sus músculos, demostrará áreas dolorosas (figura 1). La presencia
de estos puntos de dolor hacen pensar en FM, aunque también se pueden encontrar
en el SHA, por lo que son inespecíficos
y dependen de la presión que ejerza el examinador.
Las
áreas dolorosas en la FM y en el SHA son similares a las áreas que duelen en
otros tipos de problemas musculares y óseos, como por ejemplo, el codo de
tenista y la bursitis trocantérica (inflamación de la parte externa de la
cadera) y zonas de inserción de tendones, como en el borde medial del omóplato.
Es necesario que los reumatólogos (médicos especialistas en la artritis y el
reumatismo) realicen un examen exhaustivo
y pidan los exámenes pertinentes
para descartar otras patologías, como ser la Artritis Reumatoidea, el Lupus, las Espóndilo-artropatías, etc. Es
también importante la historia familiar ya que en el SHA, por tener herencia
Autosómica Dominante, afecta al 50% de los hijos. En la FM se advierte cierta
tendencia familiar, pero no es una enfermedad hereditaria. Es 8 veces más frecuente
en los familiares cercanos del enfermo con FM que en la población general. Se
ha descrito Hiperlaxitud en un número alto de enfermos con diagnóstico de FM.
En un estudio de Gedalia 9, hecho en Israel de 338 niños, de 9 a 15
años de edad, el 13% tenía
hipermovilidad articular y el 6% FM. De
los niños con FM, el 81% tenía hipermovilidad y el 40% de los con
hipermovilidad tenía FM, lo que demuestra una gran asociación entre las dos
enfermedades.

Figura
1: Los puntos de esta figura indican los diferentes sitios de los “puntos
dolorosos”.
FATIGA
E INTERRUPCIONES DEL SUEÑO.
Alrededor
del 90% de las personas con FM tienen fatiga moderada o severa, con falta de
energía, disminución de la resistencia al ejercicio, o una clase de cansancio
exhaustivo, como el que se siente en la gripe o por la falta de descanso.
Muchas veces, la fatiga es más problemática que el dolor. Generalmente, las
personas con esta enfermedad despiertan cansadas, después de dormir toda la
noche. En el SHA la fatiga crónica es peor a mediodía y en las tardes. Suelen
amanecer bien y se van cansando a medida que el día avanza. Yo les pregunto “
si se les acaban las pilas” en la tarde, o al caminar despacio o al estar de pie por un período prolongado.
Son personas que suelen estar cansadas,, con sueño (bostezan a menudo) y no
tienen ánimo. Se les ve como deprimidas y se les tilda de anti-sociales, pero
es que por la baja de la presión arterial no funcionan bien. Debido a esto son extremadamente friolentas, se marean y a
veces se desmayan (lo que es poco frecuente). Lo interesante es que no ocurre
cuando están ocupados, contentos o haciendo su trabajo o algún hobby, pero si
al final de la jornada o al estar cansados o aburridos. Esta condición llamada
Disautonomia se puede confirmar con un examen llamado Tilt Test. Se coloca al
enfermo en una camilla y se le amarra para que no se mueva y se eleva la
cabecera de la camilla hasta quedar en 80°, luego se toma la presión arterial cada 10 minutos. El Tilt test es
positivo si la presión cae significativamente y la persona siente mareos o
tendencia al síncope. Barron 10 estudió 58 adolescentes (promedio de
edad 15.2 años) con FM y 58 controles y encontró que el 60% de los con Fatiga
Crónica eran hiperlaxos (por score de Beighton), contra sólo 24% en el grupo
control.
Varias
investigaciones científicas han demostrado que un gran número de personas con
FM tiene patrones anormales de sueño, especialmente interrupciones durante el
sueño profundo. En algunos casos, éstos enfermos, se despiertan durante la
noche y el sueño suele no ser profundo. En ambas condiciones puede haber
pérdida de la memoria y falla de la concentración.
La
fatiga en la FM y en el SHA es similar a la que ocurre en otra condición
llamada Síndrome de Fatiga Crónica (SFC). Algunas personas con FM o SHA tienen
síntomas similares a los del SFC y viceversa. Por ejemplo, muchas personas con
SFC presentan las mismas áreas de dolor en el cuerpo que se consideran
características de la FM. Debido a la confusión de estos síntomas comunes, no
es posible separar a estas tres condiciones, y mientras un médico le llama FM o
SHA, otro, reconoce a esta condición como síndrome de fatiga crónica.
Las
personas con FM presentan cambios tanto de ánimo, como de la forma de pensar,
aunque sólo un 25% están clínicamente deprimidas. Algunas personas también se
sientes muy ansiosas. En general, la depresión y la ansiedad suelen seguir al
inicio de los síntomas de la FM. Es decir, son resultado de la FM y no su
causa. Sin embargo, algunos investigadores creen que existe una relación
biológica entre la FM y algunas formas de depresión y ansiedad crónicas. En el
SHA no sólo hay depresión secundaria sino también primaria, ya que Bulbena 11
descubrió que la depresión, crisis de pánico, ansiedad y fobias se heredan a
veces juntas con el gen del SHA, ya que ambos genes estarían contiguos en el
cromosoma 15.
Además,
las personas con FM y también con SHA reportan síntomas como falta de
concentración y dificultad en realizar ciertas tareas. No obstante, no existe
evidencia de que estos problemas empeoren con el tiempo. De hecho, se han
observado problemas similares en personas con problemas de sueño de diferentes
tipos, o con cambios en los estados de ánimo.
También
debido al trastorno neuro-vegetativo (simpático-vagal) en ambas enfermedades,
los enfermos pueden tener colon irritable, cefaleas, reflujo y Xeroftalmia
(ojos secos) y Xerostomia (boca seca) que pueden confundirse con el Síndrome de
Sjögren, que es una artritis caracterizada por tener ojos y boca secos.
Otros
síntomas de la FM y del SHA relacionados con el sistema nervioso son las
sensaciones de adormecimiento en las manos, brazos, pies, piernas e incluso
algunas veces en la cara. Estas sensaciones pueden sugerir otros diagnósticos,
tales como el síndrome de túnel carpiano, neuritis o esclerosis múltiple.
Por lo que a veces son necesarios exámenes para descartar otros diagnósticos y
generalmente, los resultados son normales.
Síntomas
de Fibromialgia:
- Dolor difuso, en gran parte del cuerpo (es
el signo más importante
junto a la Fatiga Crónica).
- Fatiga Crónica.
- Rigidez articular.
- Contracturas musculares.
- Dolor concentrado en algunas áreas (“puntos
dolorosos).
- Trastorno del sueño, en calidad y cantidad
(en el 70% de los casos).
- Cefalea (dolor de cabeza).
- Sensación de hormigueo e hinchazón de las
manos.
- Aumento en la frecuencia para orinar (por
espasmos en la vejiga).
- Períodos menstruales dolorosos en algunas
mujeres.
- Problemas gastrointestinales: constipación,
colon irritable, reflujo.
- Pies y manos frías.
- Vértigo.
- Depresión (en el 25% de los casos).
- Ansiedad.
- Cambio de humor.
- Falta de concentración y pérdida de memoria.
-
Agilidad marcada en la niñez, “ actos malabares,” “niños de goma”.
-
Artralgias
y “dolores de crecimiento”.
-
Problemas de la articulación temporomandibular
(Bruxismo).
-
Crujidos de las articulaciones.
-
Tendinitis, bursitis, esguinces y sub-luxaciones
recurrentes.
-
Escleras celestes.
-
Miopía, desprendimiento de la retina, astigmatismo y
estrabismo.
-
Piel pálida, laxa, delgada, frágil y que deja ver las
venas. Hematomas (moretones) y mala cicatrización. Telangectasias (venitas
rojo-violáceas superficiales). Acrocianosis (manos rojo-violáceas con el frío y
la dependencia).
-
Hábito marfanoide (adolescentes altos desgarbados, con tendencia a la
aracnodactilia (dedos largos). Lo presentan el 15% de los SHA.
-
Dolor de espalda. hiper-lordosis lumbar (“cintura
quebrada”), discopatías y hernia del
núcleo pulposo.
-
Prolapso de la válvula mitral. Arritmias.
-
Várices, hemorroides.
-
Hernias abdominales. Reflujo. Constipación. Colon
irritable. Diverticulosis (dilataciones, como saquitos del colon).
-
Prolapso rectal o vaginal.
-
Artrosis precoz (a temprana edad).
-
Osteoporosis precoz.
-
Disautonomia (fatiga crónica, mareos, desmayos,
hipotensión, intolerancia por el
frío y por la altura).
-
Depresión, ansiedad, crisis de pánico y fobias.
-
Malformaciones congénitas: escoliosis, displasia de
cadera, pie plano laxo, rodillas
rotadas, vértebra de transición, espina bífida oculta, anomalías de las orejas
o nariz, costillas prominentes, pecho excavado o en quilla.
¿QUÉ CAUSA LA
FIBROMIALGIA?
No
se conoce la causa exacta de esta enfermedad. Se sabe que la combinación de
distintos factores puede ocasionar FM. Por ejemplo, una serie de situaciones
estresantes como una enfermedad, trauma físico o emocional, o cambios
hormonales, pueden precipitar las sensaciones generalizadas de dolor, fatiga,
sueño y cambios en el ánimo que caracterizan a la FM (figura 2).
El
trauma físico o emocional puede acelerar la presencia de FM; por ejemplo, un
trauma físico o fisiológico, como enfermarse de gripe o adquirir una infección,
puede llevar a una serie de cambios hormonales o químicos que promueven el
dolor o afectan al sueño. Además, las personas con FM pueden volverse
inactivas, deprimidas y ansiosas acerca de su salud, empeorando la condición.

Figura
2: Factores que pueden contribuir a los síntomas de la
Fibromialgia.
Los
factores en el ciclo del dolor (común en muchas enfermedades reumáticas),
contribuyen a que el enfermo se sienta peor y se alimentan los unos de los
otros, como en un ciclo vicioso. Además, existen otros factores externos al
ciclo que también contribuyen a la condición fibromiálgica, algunos ejemplos de
estos factores son:
El trauma físico
El estrés o tensión emocional
Ejercicio inadecuado o mala postura
Cambios hormonales
Fumar
Estudios recientes
han mostrado que en la FM, el músculo es vulnerable a lesiones menores y a la
falta de circulación, por lo tanto, el fumar, el ejercicio inadecuado o la mala
postura pueden agravar la FM.
¿CUÁL ES LA
CAUSA DEL SHA?
Hay dos
formas de tener el SHA, una hereditaria y la otra por una mutación genética
nueva (“de novo”). El 50% de los casos parece tener la forma hereditaria, que
es una herencia Autosómica Dominante. Esto significa que el 50% de los hijos lo
padecen. La otra forma se debe a una nueva mutación debida a algún factor
nocivo capaz de alterar los genes. Nosotros hemos publicado nuestra teoría 12
de que es posible que la carencia de Ácido Fólico durante el período
periconcepcional (desde 3 meses antes del embarazo) pueda alterar el gen del
colágeno, así como es capaz de producir otras malformaciones congénitas. Las
razones de esta teoría están en mi página web: www.reumatologia-dr-bravo.cl
SINTOMAS
COMUNES DE LA FM Y DEL SHA.
-
Ambas son más frecuentes en la mujer (80%).
-
Agregación familiar, más notoria en el SHA, ya que
tiene herencia Autosómica Dominante.
-
Artralgias, mialgias y tendinitis recurrentes. Puntos
dolorosos o entesitis.
-
Ausencia de sinovitis.
-
Dolor y disfunción témporomandibular (Bruxismo).
-
Dolor al pecho, no cardíaco.
-
Palpitaciones y arritmias y prolapso de la válvula
mitral.
-
Fatiga crónica, mareos y desmayos.
-
Problemas digestivos: esofagitis, reflujo,
constipación y colon irritable.
-
Alteraciones del Sistema Nervioso Autónomo: síndrome
de Sicca (ojos y boca secos); inestabilidad vaso-motora, cefaleas, lívido
reticularis, acrocianosis. Es raro ver el fenómeno de Raynaud en la FM o en el
SHA; intolerancia ortostática (baja de la presión arterial al pararse
bruscamente, mareos y desmayos); disfunción visceral (constipación y colon
irritable).
-
Alteración del balance (alteración zona vestibular del
oído).
-
Dificultades cognitivas: mala memoria.
-
Alteraciones emocionales: Depresión y ansiedad,
presentes en del 20 al 40% de las FM y
frecuente en el SHA.
-
Síntomas alérgicos: Rinitis y Asma alérgicos.
-
Problemas urinarios: Urgencia urinaria y Cistitis
intersticial.
-
Ambos pueden coexistir con una artritis, como la
Artritis Reumatoidea,
Lupus, etc.
-
En ambas la persona se ve en buen estado de salud.
-
En ambas los exámenes de laboratorio son normales.
CONDICIONES
CON LAS QUE SE PLANTEA EL DIAGNOSTICO DIFERENCIAL CON FM O SHA.
-
Con el SHA o con la
FM.
-
Fatiga crónica.
-
Mialgias secundarias a tratamiento antilipemiante
(para bajar el colesterol).
-
Polimialgia Reumática (dolor muscular y velocidad de
sedimentación elevada).
-
Hipotiroidismo.
-
Depresión.
-
Artritis como la AR, Lupus, etc. Si hay articulaciones
inflamadas (con calor, rubor y aumento de volumen no se trata de FM o SHA sino
de una artritis, la que puede estar asociada a la hiperlaxitud o a la FM.
¿CÓMO SE DIAGNOSTICAN LA FIBROMIALGIA Y EL SHA?
Un médico
especialista o reumatólogo puede sospechar la FM si el enfermo tiene dolor crónico
difuso por meses, en varias partes del cuerpo, fatiga crónica, ansiedad o
depresión y al examen se le encuentran puntos dolorosos en el examen, en ciertas
áreas como las descritas en la figura 1, pero hay que recordar que estos
“puntos dolorosos” son inespecíficos.
Desafortunadamente,
no existen pruebas de laboratorio o rayos-x útiles en el diagnóstico de la FM
ni del SHA. Estos exámenes y pruebas sólo ayudan a descartar otras condiciones.
Es necesario recordar que la FM o el SHA pueden coexistir con una artritis como
la AR, Lupus, Espóndilo artropatías, etc. Estudios 5 muestran que el
20% de las artritis, tales como la AR y el Lupus, tienen positivo el criterio de FM de la
ACR. En el SHA, por otra parte, nosotros
lo hemos encontrado asociado a una artritis en el 15% de los casos. A veces
una baja concentración de la hormona tiroidea (hipotiroidismo), puede
causar signos y síntomas sugerentes de FM o SHA.
Con una cuidadosa historia clínica,
y un buen examen físico, se pueden diagnosticar otras condiciones causantes de
artralgias, mialgias o de fatiga crónica.
Debido a que los síntomas de la FM y
el SHA son parecidos a los de otras condiciones médicas, muchas personas tienen
que someterse a diferentes pruebas y evaluaciones antes de ser rotuladas con
éstos diagnósticos. Además, debido a que no todos los médicos han sido
entrenados para reconocer estas
enfermedades, es muy importante que la persona sea vista por un reumatólogo, u
otro médico que este familiarizado con el diagnóstico y tratamiento de estas
condiciones. El problema es que el SHA es poco conocido por los médicos y pasa
desapercibido.
El SHA se sospecha en personas con hiperlaxitud articular o con
aspecto marfanoide, que se quejan de dolores musculares (mialgias) o
articulares (artralgias) los que a veces son generalizados, episodios
recurrentes de tendinitis, bursitis, desgarros, torceduras de tobillos o
esguinces, fragilidad capilar (moretones fáciles) y fatiga crónica, mareos o
desmayos (los que son poco frecuentes).
Hay que recordar que puede haber SHA
con pocas, una o ninguna articulación hiperlaxa. Hemos descrito varias formas
de sospechar el SHA, las que se pueden ver en
www.reumatologia-dr-bravo.cl:
- Cuando
sospechar el SHA.
- La facie típica de SHA.
- El signo “La mano afirmando la cara”.
-
La “mano en
vuelo de pájaro”.
-
EL “pulgar
horizontal”.
-
Los “codos
oscuros”.
¿ Como
confirmar el diagnóstico de SHA ?
El diagnóstico
de SHA se confirma mediante el uso del Criterio de Brighton 13 que
incluye el estudio de la movilidad de ciertas articulaciones (score de
Beighton) y el estudio de tejidos frágiles fuera del sistema
musculo-esquelético. También hay otros excelentes criterios como el del
Hospital del Mar (Barcelona) 14.
¿CÓMO SE TRATAN LA FM Y EL SHA?
Para
tratar a estos enfermos son necesarios visitas prolongadas y repetidas, con el
fin de escuchar bien los síntomas y ver que es lo que más molesta al enfermo,
como también para comprender bien su problema y explicarles los principios del
tratamiento. Hay que buscar la causa de los síntomas y cuales son los factores
estresantes.
Actualmente, el
tratamiento de éstas enfermedades incluye:
Medicinas para disminuir el dolor y
mejorar el sueño.
Programas de ejercicio para mejorar la
flexibilidad muscular.
Técnicas de relajación y otras medidas
para ayudar a relajar los músculos.
Programas educativos para ayudar a manejar
los síntomas y a adaptarse a la enfermedad.
Como
en la mayoría de las enfermedades crónicas, usted tiene el rol más importante
para manejar estas condiciones. Su tratamiento deberá cubrir sus necesidades
individuales. Algunas personas con FM o con SHA tienen síntomas ligeros y
necesitan muy poco tratamiento, una vez que comprenden su enfermedad y lo que
la empeora. Otros tienen síntomas más severos y deben probar con varios
tratamientos para poder romper con el ciclo vicioso descrito en la figura
2. Sin embargo, en general, casi todos
se pueden beneficiar de un programa comprensivo (integral).
Las
medicinas anti-inflamatorias utilizadas para el tratamiento de la artritis y
otras condiciones reumáticas, no tienen mayor efecto en la FM ni en el SHA. Sin
embargo, dosis modestas de aspirina, Ibuprofeno, acetaminofen (Tylenol), pueden
ayudar a muchas personas, disminuyendo el dolor y la rigidez. Se usan
analgésicos como el Nefersil y narcóticos como el Tramadol, para aliviar el
dolor y en casos especiales Gabapentina (dolor neuropático). También son de
utilidad los tranquilizantes y los relajadores musculares. Los derivados de la
cortisona, no son efectivos y deben evitarse, debido a que pueden tener efectos
secundarios importantes.
Tanto
en la FM como en el SHA las infiltraciones de esteroides con novocaína
disminuyen el dolor de los puntos dolorosos y de las zonas de entesitis, además
del tratamiento de las tendinitis y bursitis. Ocasionalmente se usan las unidades TENS o la Acupuntura, para
tratar el dolor crónico. En casos rebeldes al tratamiento se puede intentar un
plan integral por un equipo médico de especialistas, en una Clínica del Dolor.
Los
medicamentos que promueven el sueño más profundo y relajan los músculos, ayudan
a muchas personas con FM. Ejemplos de éstos incluyen: Amitriptilina
(Elavil), Ciclobenzaprina (Flexeril,
Tensodox) y otras medicinas relacionadas, como la Fluoxetina y la Sertralina. A
pesar de que estos medicamentos son utilizados para tratar la depresión, en el
caso de las personas con FM se utilizan en dosis muy pequeñas y sólo antes de
dormir. Por lo tanto, no son utilizados específicamente como antidepresivos o
tranquilizantes en el tratamiento de la FM, sino para aliviar el dolor y
mejorar el sueño. Estos medicamentos también son útiles en el tratamiento del
SHA.
Aunque
muchas personas duermen mejor y tienen menos incomodidades cuando toman
hipnóticos (Zolpiden), tranquilizantes o narcóticos mencionados anteriormente,
el nivel de mejoramiento varía mucho de persona a persona. Además, los
medicamentos pueden tener efectos secundarios tales como somnolencia durante el
día, constipación, sequedad en la boca y aumento del apetito. Estos efectos
secundarios raras veces son severos, pero pueden ser molestos y también pueden
limitar el uso de estos medicamentos. Por esta razón, Ud. tal vez tenga que
probar una serie de medicinas distintas y ajustar las dosis de acuerdo con su
médico. Cuando existe artrosis asociada al SHA, aunque sea inicial, se agrega
Glucosamina sola o con Condroitin Sulfato (aunque su efectividad aún no esta
comprobada), para disminuir la progresión de la artrosis, la que aparece en
forma más precoz y es de mayor severidad en estos enfermos. Ahora hacemos
densitometría en todos los enfermos con SHA, ya que es frecuente que presenten
Densidad Mineral Ósea baja e incluso Osteoporosis, aun en la adolescencia y en
ambos sexos. Hemos encontrado Osteoporosis en el 19% de hombres y mujeres con
SHA, menores de 30 años. De existir debe ser tratada y se deben evitar las
caídas, por el peligro de fracturas.
Lo
que realmente mejora la calidad de vida de los pacientes con SHA es el
tratamiento de la Disautonomia, la que se trata con medidas generales y
medicamentos. Es necesario subir la presión arterial, que es la causa del
problema, por lo que hay que tomar 2 a 3 litros de líquidos al día, comer más
sal (si no hay hipertensión arterial), usar calcetines o media elásticas, no
caminar despacio, ni estar de pie por períodos prolongados sin moverse. Si
estas medidas no son suficientes su médico puede agregar medicamentos como la Fludrocortisona (Florinef) o la
Midodrina (Gutron). Otro medicamento muy útil es la Epinefrina (Effortil), el
que ya no se encuentra en Chile. Es muy posible que la Fatiga crónica de la FM
sea lo mismo que la Disautonomia, ya que muchos enfermos con FM y fatiga tienen
Tilt Test positivo, que es un indicador de fatiga secundaria a baja de la
presión arterial.
En
el SHA aconsejamos tomar Ácido Fólico (AF), ya que se ha demostrado que mejora
los enlaces de colágeno del hueso y por lo tanto es posible (nuestra teoría) de
que sea útil en el tratamiento del SHA. Además se ha demostrado útil para la
memoria, la osteoporosis, y mejoría del colágeno de arterias y venas. Lo más
conocido es su efecto en prevenir defectos del tubo neural y otras
malformaciones congénitas, cuando se le
usa en el período periconcepcional. Recomendamos Magnesio que es útil
para evitar dolor muscular y calambres. Se le usa también en caso de existir
prolapso de la válvula mitral. Últimamente se ha visto que la vitamina D ayuda
a la tonicidad muscular. Las vitaminas C y B-12 son útiles también en el
tratamiento de las alteraciones del colágeno.
Dos
de los principios en los que se basa el tratamiento de la FM y del SHA son:
Estirar y movilizar los músculos rígidos y
adoloridos, en especial al despertar y después de un período de inactividad.
Modificar la forma de trabajar o de
realizar sus labores diarias, tratando
de conservar energía y disminuir el dolor.
Mejorar el acondicionamiento
cardiovascular y del estado físico general.
Es probable
que usted dude en ejercitar, especialmente si tiene dolor o se siente cansado.
Sin embargo, usted puede empezar un programa con ejercicios aeróbicos de bajo
impacto, como caminar rápido, andar en bicicleta, nadar o ejercicios aeróbicos
en el agua y obtener muy buenos resultados. Los ejercicios tienen un efecto
analgésico y antidepresivo y contribuyen a aumentar el sentido de bienestar
general y de control del enfermo sobre la enfermedad. El Yoga, Pilates, Tai
Chi, bicicleta y natación, son muy beneficiosos para éstos enfermos. Haga
ejercicios regularmente comenzando poco a poco
y vaya incrementándolos
gradualmente, para mejorar su nivel de acondicionamiento físico.
Algunos
consejos para ejercitar son:
Estire suavemente sus músculos hasta que
sienta tensión y deténgase allí algunos
segundos. Si lo prolonga puede tener calambres.
Mueva sus articulaciones al máximo rango
normal y en todas las direcciones
posibles.
La terapia física también puede ayudarle si
se emplean las siguientes técnicas:
-
Tratamientos con calor y frío. El calor se usa para
reducir la contractura muscular y el frío para disminuir el dolor.
-
Masaje
-
Piscina de masajes o jacuzzi
-
Ultrasonido
-
Estimulación eléctrica para ayudar a controlar el
dolor.
-
Uso adecuado de las articulaciones y conservación de
energía.
Además,
usted puede consultar con los fisiatras y kinesiólogos para que diseñen
programas de ejercicio específicos para mejorar la postura, flexibilidad y
condición física. En el SHA es necesario que el kinesiólogo este familiarizado
con el tratamiento de esta condición, de lo contrario a veces los resultados
son contra producentes. Estos enfermos
deben evitar la extensión forzada de las articulaciones laxas, especialmente
dedos, muñecas y rodillas.
VIVIENDO CON FM O CON SHA
Frecuentemente,
las personas con éstas enfermedades tienen que hacerse muchos exámenes y ver a
muchos especialistas diferentes en su búsqueda de respuestas. Por esta razón,
se pueden sentir frustradas y con temor, lo que puede incrementar el dolor.
Repetidamente, se les dice que no tienen una condición real, porque se ven
saludables y sus exámenes de laboratorio resultan normales. Es posible que
existan dudas por parte de sus familiares y amigos, así como por parte de sus
médicos acerca de sus molestias. Esta situación, puede hacerles sentir
aislados, culpables, enojados o deprimidos.
Usted
y su familia deben comprender que la FM y el SHA son enfermedades que causan de fatiga crónica, y en las que el
dolor es real, el que a veces puede ser intenso e incapacitante. Estas
enfermedades no ponen en peligro su vida y no son enfermedades deformantes,
pero deben ser tratadas como
enfermedades crónicas. A pesar de que varíen sus síntomas, la condición
en general tiende a mejorar con el tiempo. El tener un diagnóstico preciso y la
excelente respuesta al tratamiento de la Disautonomia, mejoran la calidad de
vida de estos enfermos.
Muchas
veces, sólo el saber que la FM y el SHA no son
enfermedades progresivas ni deformantes, permite a las personas dejar de
hacerse pruebas médicas adicionales de alto costo y desarrollar una actitud más
positiva hacia su condición.
Algunas
técnicas de relajación que ayudan a manejar los síntomas de la FM y SHA son:
Meditación u oración.
Creación de imágenes visuales.
Relajación muscular progresiva.
Yoga.
Además,
usted puede examinar los patrones de sueño, para evitar factores que
intervengan con su descanso como la cafeína y el alcohol. Entre más aprenda
sobre su condición y tome un papel activo en encontrar los mejores medios para
disminuir sus síntomas, mejor serán los resultados a su favor.
Actualmente
existen grupos de soporte como la Corporación
de Fibromialgia de Chile (56-2-688-4726). Nosotros hemos creado hace un año
el Grupo de Soporte de los Hiperlaxos Chilenos. (Ver www.reumatologia-dr-bravo.cl ). El saber que no está solo, puede ser un
gran apoyo para el enfermo,.
Algunas
personas con FM o SHA tienen síntomas muy severos por lo que no pueden
funcionar bien en el trabajo o socialmente. Estas personas requieren de más
atención a través de programas que suelen emplear terapeutas ocupacionales,
asistentes sociales, enfermeras
especializadas, profesionales de la salud mental, consejeros en la
rehabilitación física y especialistas en el sueño y en el tratamiento del dolor
crónico.
La
FM y el SHA son causa de dolores recurrentes y crónicos. Son enfermedades que
alteran la calidad de vida y en las que el dolor va y viene en forma
recurrente. Por ejemplo, los niveles de dolor y fatiga en algunas personas,
suelen ser tan altos como en la AR. Debido a que la FM y el SHA pueden
interferir con los aspectos normales de la vida de una persona, es esencial
planear cuidadosamente un programa de tratamiento. Este empieza con el
diagnóstico correcto y una explicación detallada de estas condiciones.
Con
la terapia adecuada, la mayor parte de las personas con FM o con SHA mejoran y
son capaces de manejar sus molestias. En la mayoría de los casos es posible
mejorar su calidad de vida. Sin
embargo, un mejor entendimiento de las causas y de los factores agravantes de
éstas condiciones son necesarias para un
diagnóstico precoz, mejor tratamiento y tal vez, aún para desarrollar la
prevención de estas enfermedades.
Para
mí, después de ver enfermos con FM diariamente en los Estados Unidos durante 30 años y más de 1.500 enfermos con
SHA en Chile en los últimos 10 años, pienso que el SHA incluye todos los síntomas
de la Fibromialgia y además tiene un cuadro más amplio, debido a que produce además
daño de tejidos por la alteración del tejido colágeno (Várices
precoces, hernias, prolapso, ruptura espontánea del pulmón, etc.). Es por esta
razón de que yo creo que la Fibromialgia es parte del SHA.
El SHA es hereditario y tiene un criterio diagnóstico (Criterio de
Brighton) 13 mucho más preciso que el criterio de la ACR (Colegio
Americano de Reumatología) de la FM. Además los enfermos con SHA tienen un
fenotipo (rasgos físicos) característico, que hemos descubierto y publicado 15.16,
que permite en algunos casos identificarlos a simple vista, cosa que no ocurre
con la FM. Por lo anterior creo que el
SHA es la Fibromialgia del Siglo XXI 17, lo que probablemente es
sólo cuestión de nombres. Tal vez un buen nombre sería el de Síndrome de
Hiperlaxitud Articular y Fibromialgia (Hypermobility/Fibromyalgia Syndrome) o
el de Ehlers-Danlos/Fibromyalgia Syndrome.
1.- “Fibromialgia,
información para pacientes “ de la
Fundación de Artritis de los Estados Unidos. 1998.
2.- Fitzcharles MA. Is Hypermobility a Factor in Fibromyalgia?
J Rheumatology 2000; 27(7): 1587.
3.- Acasuso-Diaz M, Collantes-Estevez E. Joint Hypermobility in
patients with Fibromyalgia syndrome. Artritis Care Res 1998; 11: 39-42.
Ver también:
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4.- Wolfe
F, Smythe HA, Yunus MB, et al. The American College of Rheumatology 1990
criteria for the classification of Fibromialgia. Arthritis Rheum 1990; 33:160-72.
5.- Clauw
DJ, Paul P. The overlap between Fibromyalgia and inflammatory rheumatic
diseases: when and how does it occur? J Clin Rheumatol 1995;1: 335-41.
6.- Crofford LJ, Clauw DJ. Fibromyalgia: Where are we a decade
after the American College of Rheumatology Classification Criteria Were
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PH, De Paepe A, Sternwarner B, Tsipouras P, Wenstrup RJ. Ehlers-Danlos Syndrome: Revised Nosology,
Villefranche. Am J Med Gen 1997; 77:31-37.
8.- www.reumatologia-dr-bravo.cl Para médicos; Hiperlaxitud; Disautonomia.
9.- Gedalia A, Press J, Klein M, Buskila D. Joint hypermobility
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hypermobility is more common in children with chronic fatigue syndrome than in
healthy controls. J Pediatr 2002; 141 (3):421-25.
11.- Bulbena A, Duro JC, Mateo A, Porta M, Vallejo J. Joint hypermobility syndrome and anxiety
disorders. Lancet 1988; 2: 694.
12.- Bravo JF. Reasons to
think that the lack of folic acid during the periconceptional period could be
an etiological factor for the joint hypermobility syndrome.
www.reumatologia-dr-bravo.cl.
13.- Grahame R, Bird HA, Child A. The British Society for Rheumatology Special Interest Group on Heritable Disorders of Connective Tissue criteria for the benign joint hypermobility syndrome: the revised (Brighton 1998) criteria for the diagnosis of BJHS. J Rheumatol 2000; 27: 1777-79.
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A, Duro JC, Porta M, Faus S, Allescar R, Martin-Santos R. Clinical assessment
of hypermobility of joints: assembling criteria.
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Rheumatol 1992; 19: 115-22
15.- Bravo JF. Síndrome
de hipermovilidad articular (SHA): como diferenciarlo de las otras alteraciones
hereditarias de la fibra colágena. Reumatología 2004; 20: 24-30.
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disorders of connective tissues in a
Chilean population. Joint hypermobility
syndrome and vascular Ehlers-Danlos syndrome. Arthritis Rheum 2006; 54:515-523.
17.- Bravo JF. La Fibromialgia en el Siglo XXI. www.reumatologia-dr-bravo.cl
Para pacientes; Fibromialgia.
DR. JAIME F. BRAVO
10 de Mayo del 2006
Página Web de Reumatología Dr. Bravo